Se postula como la versión del núcleo que aporta las novedades más numerosas y más interesantes hasta ahora. El nuevo kernel (núcleo) del sistema operativo libre por excelencia llega con medio año de retraso, pues las previsiones iniciales de lanzamiento apuntaban a mediados de este año, rondando los meses de verano (del hemisferio norte).
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Al no disponer de tiempo material para poder probar la nueva versión del kernel, para enumerar los detalles técnicos de este nos basaremos en diversos artículos de fuentes fiables, cuyos enlaces añadiré al final de este escrito.
El nuevo kernel de Linux no solamente tiene como objetivo mejorar el funcionamiento de este sistema operativo, si no también continuar con la maniobra empezada en la versión 2.4 de procurar la penetración del sistema del pingüino en nuevos mercados, especialmente el corporativo.
Así, se ha mejorado el soporte para máquinas multiprocesadoras (con más de un microprocesador dentro de la misma CPU), un feudo tradicional de los Unix propietarios como el Solaris de Sun, y del sistema Windows de Microsoft. Los cuatro u ocho procesadores que soportaba como máximo la anterior versión estable, la 2.4, han sido ampliados en esta nueva a 32.
La mejora en la gestión de dispositivos de almacenamiento es otro de los puntos fuertes del nuevo kernel, punto prometido hace al menos un año por el propio Linus Torvalds. Y es que con la versión 2.4 se podían producir algunas ráfagas de lectura en disco duro u otro medio de almacenamiento tan intensas, que llegasen a bloquear la computadora. Además, se ha eliminado el límite de 2 Terabytes en los dispositivos de almacenamiento que imponía la anterior versión.
A parte del sector corporativo, parece que Linux también tiene como objetivo el mercado de los dispositivos empotrados, pues el soporte para procesadores con poca potencia y pocos recursos de memoria ha sido también mejorado.
Esto parece una clara invitación a los desarrolladores de PDA's, donde actualmente Palm OS y Pocket PC se llevan la mayor parte del pastel frente a sistemas minoritarios como Symbian o el mismo Linux.
Otros aspectos que se han mejorado en el kernel son:
el sistema de paso de mensajes (message handling)
el soporte para computadoras portátiles
añadido soporte para CPU's y arquitecturas de 64 bits
mejora del soporte para USB y FireWire
mejoras en el plug&play
calidad de sonido más alta
En la parte negativa, y citando declaraciones de Kurt Garloff, jefe del SuSE lab. a CNET News, por el momento el nuevo kernel no puede gestionar una cantidad tan grande de memoria RAM como la versión 2.4 . Si esta llegaba hasta los 32 Gigabytes, el 2.6 "solo" llega hasta los 24. Lo más probable es que, dirigiéndose esta versión al sector corporativo, este problema se vea resuelto en futuras revisiones, que llevarían el número 2.6.1, 2.6.2 u otro.
El propio Torvalds se ha encargado de anunciar que los bugs que pueden encontrarse en el sistema son muy menores -prácticamente sin importancia- y solamente se manifiestan en situaciones y configuraciones muy concretas, citando por ejemplo un fallo del que aún no se saben las causas que ocurre solamente en sistemas multiprocesador con 16 o 32 CPU's y con una configuración de discos duros determinada.
Torvalds ha mostrado su convencimiento de que estos bugs irán siendo eliminados en las revisiones que irán saliendo durante las próximas semanas o meses.
Por lo que respecta a la incorporación de esta nueva versión del núcleo en las principales distribuciones que podemos encontrar en el mercado, Red Hat ha anunciado que lo hará en Enterprise Linux 4, que está previsto salga al mercado en el 2005. Por su parte, el principal competidor de Red Hat, la alemana SuSE, lo incluirá también en un producto dirigido al sector empresarial, Enterprise Server 9, pero en fechas más tempranas: verano del 2004.